Hay una cosa con un nombre extrañísimo que se llama geocho que es algo parecido a una selección de fútbol, porque está formado por los países más importantes del mundo mundial, pero España no está, aunque haya ganado la Eurocopa. He leído que son los países más industrializados más Rusia. Es decir, que en realidad no son los más industrializados. Por eso en otros sitios dicen que son los países más ricos, más Rusia también. O sea, que en realidad tampoco son los más ricos. Yo creo que es que tenían que meter a Rusia como fuera, no sé por que, y no sabían cómo.
Los países del geocho son: EE UU, Canadá, Japón, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido. Ah, y también Rusia.
Pues los jefes de estos siete países, y también el ruso, se han reunido para solucionar problemas muy gordos que tiene este mundo que nos ha tocado vivir, como diría mi papá. Uno de esos problemas es el del cambio climático, que yo creí que era que estaban preocupados, incluido el ruso, por si cambiaba el tiempo de un día para otro y claro, a ver qué ropa se llevaban a Japón, que es donde se han ido a reunir, si de verano o de invierno. Lo mismito que les pasa a mis papás cuando yo me voy tres días a la granja escuela, que nunca saben qué ropa meterme en la mochila y al final siempre me voy cargadita con todo, por si acaso. Pero no es eso, no. Se trata de que como nos portamos muy mal con la naturaleza, algunos científicos dicen que la cosa se está estropeando, porque la tierra se calienta y se contamina, y eso hay que solucionarlo a la voz de ya.
Pero hay dos países muy grandes y que contaminan mucho, que son China y la India, que no se ponen de acuerdo con los del geocho, y que digo yo que a lo mejor es que están enfadados porque no son del grupo, y si hicieran con ellos como con Rusia estarían más contentos y dejarían de contaminar, no sé.
Otro de los problemas que les preocupa a los jefes de los países más industrializados, y al de Rusia, no se me vaya a olvidar el de Rusia, es el hambre. Claro, por eso se han metido pa´l cuerpo, como también diría mi papá, una comidita que se llama Bendición del Mar y la Tierra, y que tiene nada más y nada menos que diecinueve platos. Aunque sean muchos, en ninguno vienen ni croquetas, ni salchichas, ni huevos fritos con patatas ni nugets, con lo que me gustan a mí los nugets. Hay cosas muy raras que yo nunca he probado, ni pienso probar, como el maíz relleno de caviar y salmón ahumado o el cordero asado con setas y trufas. Si acaso probaría el postre, que se llama Fantasía geocho, que sí que tiene buena pinta, sobre todo si lo ponen fresquito.
Los países del geocho son: EE UU, Canadá, Japón, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido. Ah, y también Rusia.
Pues los jefes de estos siete países, y también el ruso, se han reunido para solucionar problemas muy gordos que tiene este mundo que nos ha tocado vivir, como diría mi papá. Uno de esos problemas es el del cambio climático, que yo creí que era que estaban preocupados, incluido el ruso, por si cambiaba el tiempo de un día para otro y claro, a ver qué ropa se llevaban a Japón, que es donde se han ido a reunir, si de verano o de invierno. Lo mismito que les pasa a mis papás cuando yo me voy tres días a la granja escuela, que nunca saben qué ropa meterme en la mochila y al final siempre me voy cargadita con todo, por si acaso. Pero no es eso, no. Se trata de que como nos portamos muy mal con la naturaleza, algunos científicos dicen que la cosa se está estropeando, porque la tierra se calienta y se contamina, y eso hay que solucionarlo a la voz de ya.
Pero hay dos países muy grandes y que contaminan mucho, que son China y la India, que no se ponen de acuerdo con los del geocho, y que digo yo que a lo mejor es que están enfadados porque no son del grupo, y si hicieran con ellos como con Rusia estarían más contentos y dejarían de contaminar, no sé.
Otro de los problemas que les preocupa a los jefes de los países más industrializados, y al de Rusia, no se me vaya a olvidar el de Rusia, es el hambre. Claro, por eso se han metido pa´l cuerpo, como también diría mi papá, una comidita que se llama Bendición del Mar y la Tierra, y que tiene nada más y nada menos que diecinueve platos. Aunque sean muchos, en ninguno vienen ni croquetas, ni salchichas, ni huevos fritos con patatas ni nugets, con lo que me gustan a mí los nugets. Hay cosas muy raras que yo nunca he probado, ni pienso probar, como el maíz relleno de caviar y salmón ahumado o el cordero asado con setas y trufas. Si acaso probaría el postre, que se llama Fantasía geocho, que sí que tiene buena pinta, sobre todo si lo ponen fresquito.
Vamos, que con ese menú el problema está solucionado, porque no va a pasar hambre ninguno de los siete. Ni el ruso tampoco.


