miércoles, agosto 27, 2008

Las dos caras de la moneda china

“Estos Juegos han servido para que el mundo conozca a China y China al mundo”, dijo el presidente del COI en la ceremonia de clausura de unos JJOO que han sido calificados como “excepcionales” tanto en lo deportivo como en lo organizativo. En efecto, como si de una moneda se tratara, la imagen de la gran China ha sido lanzada al aire, pero ¿cuál de sus dos lados es el que ha conocido estos días el mundo?

La deslumbrante cara de la moneda ha mostrado la imagen de una China preparada, moderna y brillante que nos ha dejado admirados y expectantes ante la posibilidad de que el país avance hacia la apertura y la democratización, siguiendo el ejemplo de lo ocurrido en su día con Corea del Sur. La oscura cruz, sin embargo, nos sigue enseñando un país que desgraciadamente continúa dando flagrantes muestras de falta de libertades de opinión y expresión y que ha incumplido sus promesas de respeto por los derechos humanos.

A poco que cerremos la boca y contengamos el inevitable “oh” de asombro y admiración ante el espectáculo ofrecido en las ostentosas ceremonias de inauguración y clausura de los Juegos y nos paremos a reflexionar sobre cómo es posible tanta perfección, tanto esforzado y abnegado trabajo y tan excelentes resultados llegaremos a la conclusión de que la brillantez de la cara de la moneda depende en gran medida de la oscuridad de la cruz de la misma, de que ambos lados no se contraponen en realidad, sino que más bien se complementan y de que aquélla, la cara, probablemente no sería posible sin la existencia de ésta, la cruz. Olvidémonos de derechos, libertades y otras “menudencias” y vayamos a la práctico, y concluiremos que las dictaduras resultan siempre más eficaces que las democracias.

Pocas realidades ofrecen tan claramente dos caras como la China, un país que parece vivir en permanente contradicción, o eso es al menos lo que nos parece a los ignorantes occidentales. Sí, digo ignorantes porque conviene no olvidar la perspectiva desde la que hablamos, o mejor desde la que no hablamos, que nos creemos que somos el centro del mundo cuando China, el llamado Imperio del Centro, es el país más poblado de la Tierra. ¿Pero cómo asumir si no el desarrollo desenfrenado de ese vehemente capitalismo que parece no tener fin al tiempo que se mantiene un estricto régimen comunista capaz de las mayores atrocidades y desprecios para con los derechos humanos?, ¿cómo entender si no que el pueblo chino sea capaz de conjugar su refinado gusto cultural y su delicada sensibilidad artística con la más horrenda expresión de lo hortera y del mal gusto representadas por la estética de adornos y baratijas que pueblan los estantes de sus mercadillos y comercios?

En la vida social china existe lo que se llama el arte de “guardar la cara”, mantener un comportamiento base similar para todo el mundo, esto es, no sacar los pies del tiesto, hablando en cristiano. Se trata de no perder la compostura y controlar las emociones, algo que desde el punto de vista occidental puede ser interpretado más que como una virtud como una actitud de hipocresía y engaño. El cine de Ang Lee (Sentido y sensibilidad, Tigre y Dragón, Brokeback Mountain, Deseo peligro) ofrece buenas muestras de ello, incluso aplicadas al "comportamiento occidental". Otra clara muestra de esa contradicción y esa aludida doble cara de la sociedad china.

La misma ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos resultó, además de memorable, reveladora al respecto. La imagen de esas grandes teclas moviéndose sobre el suelo de El Nido durante la representación lo reflejaba a la perfección. Superficialmente sólo apreciábamos un complejo mecanismo que se desenvolvía en escena sin fallo alguno. Pero la realidad era bien distinta: debajo de cada tecla, ocultos a los millones de telespectadores que seguían atónitos la retransmisión, algo tan sencillo como cientos de personas trabajando. Y lo mismo sucedió con esa reproducción a pequeña escala, falsificación si se quiere, de El Nido, formado por lo que más tiene China: seres humanos. Otra cosa mejor no podrá ofrecer China al mundo: mano de obra buena y, supuestamente, barata.

¿Y qué decir de los excelentes resultados deportivos obtenidos por los atletas chinos? El caso de las jóvenes gimnastas resulta especialmente llamativo. Sí el sacrifico y la dedicación que para todo atleta conlleva alcanzar el éxito olímpico ya roza en ocasiones la frontera de lo inhumano en países supuestamiento abiertos y democraticos, qué no ocurrira en aquellos otros en los que resulta sencillo ocultar métodos de entrenamiento cuanto menos de dudosa aceptación moral.

Lejos de interpretaciones “occidentalizadas”, lo que parece quedar claro es que mientras la moneda china siga dando vueltas en el aire ambos lados van a seguir existiendo y complementándose. Pero el mero gesto de haber sido lanzada al aire ya supone de por sí que algo se está moviendo en el gigante asiático. Sólo cuando toque por fin tierra empujada por su propio peso sabremos si finalmente la moneda cae de cara, quedando así su oscura cruz, para el bien del pueblo chino, sepultada para siempre.

Nota: una versión reducida de este artículo aparece hoy como “Carta al director” en El País

8 comentarios:

Mariano Zurdo dijo...

Mi adhesión hacia las ideas que expresas y mi admiración hacia tu forma de hacerlo.
Este artículo no debería aparecer como carta al director, sino como un artículo de opinión de fondo de un magnífico periodista.

Ah, y bienvenido, hombrepordios.
Besitos/azos.

geminisdespechada dijo...

has vuelto!! qué alegria :)


totalmente de acuerdo con lo de china, mira la niña esa de gimnasia rítmica que todos sospechaban que no tenía ni 14 años.. seguro que después se oyen historias de lo mal que lo pasaron en los entrenamientos.. si les dejan claro.. como pasó con las rusas de antaño cuando llegaron a europa.. en fin. besos

Irreverens dijo...

Ay, ¡que ya estás aquíííí!
:D

¡Qué ilusión!
¿Qué tal los manguitos?

Ah, que hablabas de China... ya...

Es que me has dejado sin palabras, rey.
Y que es cierto que todo lo juzgamos desde nuestro punto de vista occidental, cuando además estamos muy lejos de dar lecciones de moral a nadie.

De todos modos, yo también quiero pensar que el mero hecho de "presentarse" al mundo por la puerta grande va a comportar cambios en China. Cuáles, cuándo y cómo... eso está por ver.

Oye, ¿y cuándo has actualizado tú? Si a mí no me sale el feed éste con tu entrada nueva...

Pues eso, ¿qué tal la manga? ¿y el mar? ¿estás muy moreno?

cuéntate algo, ¿no?
:P

Vale, ya te dejo tranquilo.

Un besín, eh.

Irreverens dijo...

¡¡Eh, eh, eh, eh, eh.... espera!!

¿Cómo que Carta al Director?

¡¡¡Pero si eso es un artículo de opinión en El País!!!

Zurdo, ¿tú lo has visto bien?

Deberíamos felicitarte, ¿no?

Jope, cuántas preguntas de golpe.
:D

Bueno, yo lo suelto, por si las moscas.

¡ENHORABUENAAAAAAAA!

Belén dijo...

No te puedes ni imaginar lo de acuerdo que estoy contigo.

No te puedes ni imaginar la rabia que me da el no poder expresarme así de bien como tu lo haces querido amigo, menos mal que puedo adherirme a tus palabras.

No te puedes ni hacer a la idea de lo contenta que me hace el ver que estás aqui de nuevo, y volveremos aleernos :)

MIl besos, estos si, creetelos

Estilografic.blog dijo...

Mariano zurdo: adherido te dejo, y viniendo como vienen de ti, tus palabras se me adhieren también a mí como placenteras lapas. Besos también de regreso.

Géminis: ¿alegría? con lo bien que estaba yo en la playita... Bueno, vale, yo también me alegro de leeros de nuevo. Besitos.

Irre: dile al sr. Feed ese que espabile que se le han acabado las vacaciones. Los manguitos y la manguita bien, los primeros siguen hinchados por si acaso, que mañana me meto en un barco, y la segunda no se ha hundido de momento. Moreno estoy sí, pero creo que se quita. Iba a contar cositas de La Manga, pero si te vas a mis entradas del año pasado por estas fechas te valen, porque más o menos he hecho lo mismo, lo de los castilos hinchables, los partiditos en la playa, los concursos del hotel... Otro besín. ¿Qué tal la vuelta al hogar?

Irreotravez: es una carta al director, pero vale , ya que me la has dado me quedo con la enhorabuena.

Belén: no te puede ni imaginar lo que me gusta que me vuelvas a sacar la lengua. Besitos también para ti.

Pues eso, que mañana me vuelvo a ir, que zarpo rumbo a los mares del sur. Y lo haré con los manguitos puestos, por si las moscas. Prometo volver prontito. Besos a tod@s.

Irreverens dijo...

Ay, pues será que me lo leí con tan buenos ojos, que ya te imaginé de colaborador de El País.
:D

Ahora que lo dices, recuerdo muy bien la entrada del castillo hinchable.
XD

En casita, muy a gusto, sí. Como bien has podido comprobar tú mismo pasándote por allí.
:)

Que acabes de pasarlo genial por el Sur.

JOAKO dijo...

¿Será el Yuan la moneda referencia algún día?
He vuelto