miércoles, septiembre 09, 2009

El papel de los padres

La enorme repercusión que han tenido en los medios de comunicación los disturbios en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón me lleva a preguntarme una vez más acerca de cuál es el papel de los padres tanto en la educación de sus propios hijos como, por extensión, en la sociedad en general.

No se trata de analizar aquí, no es mi intención, si el botellón era o no legal, si la actuación de la policía fue la adecuada o no, si los implicados eran del barrio o venía de fuera, si eran ricos o pobres... Hablamos - hablo - de otra cosa, de comportamientos violentos gratuitos y de las causas que los provocan o, al menos, de algunas de las posibles causas que pudiera provocarlos, puesto que llegar a la verdadera “raíz del problema” es un objetivo que, me temo, se me escapa o bien requiere de una excesiva generalización para acabar resumiéndose en una sola palabra, que no sería otra que “educación”.

¿Estaremos los padres haciendo algo mal?, es la pregunta que quiero hacerme. Y yo diría que sí, que lo estamos haciendo bastante mal, y como padre me incluyo.

Mis padres - que son, como es normal, mi principal referencia a la hora de hablar de padres – nunca han sido de mucho adoctrinar ni dar la vara. Quiero decir que no han sido de los de “Estilograaaafic, no hagas eeeesto, Estilograaaaafic, no hagas lo ooootro...”, no. Más bien han sido siempre fieles al dicho de “predicar con el ejemplo”. Y creo que no les ha ido del todo mal. Porque, a ver, tú cómo le dices a un hijo que se comporte con educación si está hartito de verte, por ejemplo, un día sí y otro también con los pies encima de la mesa; cómo convences a un hijo de la importancia de estudiar y de hacer los deberes si el mayor trabajo intelectual que te ha visto hacer es “examinar” la foto de la tía de la contraportada del AS; cómo le dices a un chaval de 15 años que no te conteste de mala manera si le estás mandando cada dos por tres, literalmente, a tomar por el culo... y así, poco a poco, hasta llegar a cosas más importantes.

Yo jamás he visto a mis padres comportarse de manera violenta con nadie, al menos en mi presencia. Y, por tanto, no les ha hecho falta decirme, hijo, no seas violento. Nunca he oído a mis padres dirigirse a alguien de malos modos, y por tanto jamás han tenido que decirme, hijo, di las cosas con educación... He tratado de ir aprendiendo de lo que veía, tarea que además me da la sensación de que ni siquiera es consciente, sino que responde más bien al comportamiento subconsciente, que al final es precisamente el que mejor se adhiere y el que deja la huella más profunda.

Convivo o coincido a diario, por razones de edad y situación familiar, con familias compuestas por padres e hijos en edad infantil o adolescente, y veo cosas que no me gustan nada de nada. Ojo, insisto en que como padre no me excluyo, que yo también caigo, seguro, en muchos de los errores que señalo. Estoy hablando de padres que no saben (y lo que es peor, ni quieren saber) qué pudieran estar haciendo sus hijos en determinados momentos; hablo de niños - algunos desde muy corta edad- que pasan horas y horas en la calle sin que los padres apenas se asomen a echarles un ojito de vez en cuando; hablo de adolescentes que han sido educados desde muy temprana edad en el mejor de los casos por los abuelos, pero en la mayor parte de los casos por personas contratadas al mejor precio posible y que, vuelvo al mejor de los casos, pueden haber tenido mucha dedicación y saber hacer, pero a las que con toda seguridad les habrá faltado aportar un elemento tan importante o más en la educación de un niño: el cariño.

He de reconocer que en esta argumentación estoy mezclando dos casos bien distintos: el de los padres que literalmente “pasan” de comportarse como tales y el de los padres cuya situación personal, generalmente debido a motivos laboral, apenas tienen tiempo para dedicarles un poco de atención y cariño a sus hijos.

Respecto al primer caso, lo único que tal vez quepa argumentar es que ser padre no es obligatorio. Es cierto – y lo digo por experiencia - que por mucho que trate de imaginar, uno no llega a saber lo que significa realmente ser padre hasta que no tiene a su bebé entre sus brazos. Pero hombre, yo creo que ya todos somos mayorcitos y deberíamos al menos haber tratado de imaginar y analizar la consecuencias que ello conlleva, que son además, para toda la vida.

En cuanto al segundo caso, considero que ahí nos encontramos, no sé si ante la “raíz del problema” antes mencionada, pero sí ante un asunto grave al que los sucesivos gobiernos de los últimos años, no sólo en España, sino en todo el mundo, no han hecho otra cosa que buscar parches y más parches, sin atreverse ninguno a coger el toro por los cuernos: la necesidad de un cambio absoluto en el modelo de sociedad.

A mi me parece – ya alguna vez he hablado de ello, no recuerdo si en este blog o en otros –que éste es uno de los asuntos más importantes que hoy tienen, o deberían tener, los gobiernos entre las manos, por encima, si se me permite, de otros muchos a los que sí se dedica tiempo, atención o dinero. Yo diría que se trata incluso - me voy a mojar - del gran reto del siglo XXI: crear una sociedad más educada, justa y equilibrada.

De la misma manera que uno de los grandes logros del siglo XX fue la incorporación de la mujer al trabajo, ahora, uno de los grandes retos del siglo XXI debería ser la adaptación de la sociedad a esa nueva realidad, algo que todavía deja mucho que desear y que está teniendo como consecuencia la aparición y desarrollo de muchos de los problemas arriba mencionados. Ojo, no se me interprete mal, que no quiero decir que la incorporación de la mujer al trabajo en sí haya resultado negativa, no, pero sí que la sociedad no ha sabido adaptarse a ella.¿La consecuencia?: el caos absoluto, es decir, que nuestros hijos comparten cada vez menos tiempo ya no sólo con los padres, algo que ya sucedía antes, sino también con las madres.

No estoy hablando, ni mucho menos, de dar un solo paso atrás, sino más bien de un gran salto adelante: que gobiernos, empresas, agentes económicos, sociales... y nosotros mismos (con especial mención al personal masculino) pongamos todo lo que está en nuestra mano para adaptarnos a esta nueva realidad y a lo que ello supone, con el único objetivo de tratar de crear una sociedad más justa y menos violenta, con unos valores bien definidos bajo una base sólida sustentada en una buena educación y, por qué no decirlo aunque suene cursi, el cariño.

Vuelvo, para finalizar, al ejemplo de mis padres y confieso que, como casi todo el mundo, en mi época de jovencito rebelde he podido cometer, a espaldas de ellos, alguna que otra locura o, como parece que es el caso de Pozuelo, beber más de la cuenta. No sé si algo tendrá que ver la educación recibida, pero vamos, con una buena cogorza encima a mi me podía dar por reír, por ponerme ñoño a lo mejor algo “pegajosillo”, pero jamás me dio por liarme a hostias, qué quieres que te diga.

27 comentarios:

estilografic.blog dijo...

Perdón por el rollo.

marisa bop dijo...

Es espeluznante. Y no estamos hablando de niños/adolescentes marginales. Hablamos de la “generación llave”, en la que por unos motivos u otros pasan horas y horas solos en casa manejando herramientas como internet sin el control paterno. Pueden estar solos porque sus padres trabajan o porque, sencillamente, se encierran en su habitación y manejan información a su antojo mientras los padres se quedan tan a gusto: no vemos casi al niño pero tiene de todo (móvil, internet...) eso sí, en su habitación que ahora no tengo tiempo de hablar con él.
La soledad y la incomunicación están en la base del problema. Podemos y debemos pedir a las autoridades mejores condiciones para conciliar nuestras vidas (es mi caso y procuro aprovecharlo) pero tiene que partir de nosotros mismos cuidar estos aspectos (en mi mismo caso conozco quien aprovecha la reducción de jornada para ir al gimnasio, hacerse las uñas... mientras los peques se fríen en las extraescolares).
En muchas ocasiones tenemos hijos como quien va a Ikea, para redecorar. ¡Qué monos! Pero cuando van cumpliendo años... ¡Qué feos se ponen en la adolescencia!
En fin, yo también te pego aquí el rollo y lejos de quedarme nueva me aterra pensar que tenga que enfrentarme a un adolescente violento, alcoholico... Como dice mi madre, nadie está libre de nada.

estilografic.blog dijo...

Mariasa: tienes toda la razón en eso de que "tiene que partir de nosotros mismos". A veces dudo de si hay verdadera voluntad por nuestra parte de querer cambiar la cosas.

En cuanto a lo de la adolescencia, también es cierto lo que dices, que Dios nos pille confesados. Pero yo pienso que si se va sembrando poco a poco, desde el principio y un día tras otro, algo bueno acabaremos recogiendo.

Ahora bien, si dejamos los deberes para el último día, si tratamos de corregir malos comportamientos, ya adquiridos, a los 14 o a los 15 años, me da que llevamos todas las de perder.

Mil gracias por tu aportación de madre.

David dijo...

mmmm así que usted.. tan serio y tan recto que parece... tambien ha sido campeón de levantamiento de líquido en cristal en barra fija.... uy uy uy de lo que se entera uno Sr. Estilografic.

Yo creo que el problema se solucionaría... si cada uno ejerce de lo que es. Es decir, un padre es un padre... no es el mejor colega de un hijo. Yo no veo a mi padre pasandome melodias pal movil por bluetooth... o el ultimo video porno de la lucialapiedra a.k.a miriam noseque.
A mi mi padre (y mi madre!!) nunca nunca me han soltado un grito, ni un insulto... y no he sido un crio consentido.
;)

Julián dijo...

He visto casuálmente en la tele lo de Pozuelo, en antena 3, le han dedicado demasiado tiempo, todo intencionado para que el espectador diga lo de: ''pero qué tiempos vivimos...''

El tema de la educación y de los padres en particular es importante siempre, e interesante lo que has dicho, pero yo no me aventuraría a relacionar ahora mismo esta cosas. La notica de Pozuelo, desde Antena 3, Me recuerda a similares reportajes y noticias de los ochenta donde se mostraba a esa chavalería punky bebiendo en la calle y el padre que veía al tele se preguntaba: ''qué tiempos vivimos...''

Violencia ha habido siempre, lo que pasa es que de golpe alguien se sorprende viendo en el telediario como unos críos quemaron a una mendiga y subieron ese vídeo al Youtube. hemos ido incorporando esas cosas: internet, youtube... Y de golpe nos hacemos los sorprendidos como si fuéramos de otro planeta. Los adolescentes, para bien o para mal, ya son mayorcitos para la ley, y eso lo sabemos todos, lo saben ellos, las consecuencias, y los cuatro que se pasen con la violencia, saben que pueden acabar entrullaos. Sin embargo, en este caso, la mayoría no movieron el episodio violento, simplemente estaban ahí, o fueron a montarla por su cuenta, pero al final pasa como siempre, que parece que todos son los culpables, cuando los culpables igual fueron 4, como quien dice, aunque la paguen chavales inocentes, y policías inocentes.

No me he explicado bien, quiero decir que esto es un hecho, eso es un hecho... hilar los hechos e intentar buscar culpables (como los padres, las tecnologías, etc...) es complejo. Puede ser más sencillo simplemente ir buscando soluciones en cada terreno, seguir intentando que haya buena educación, que los padres sean buenos padres, pillar a los que se lo buscan y se pasan de violentos, etc.. lo de siempre. Yo no me escandalizaría nada, ni siquiera uniría esta historia al consumo de alcohol, porque hay miles de chavales que se llenan de alcohol y no hacen daño a nadie.

estilografic.blog dijo...

David: totalmente de acuerdo con lo que dices. No, con lo del levantamiento de líqido no. Con lo de que un padre es una cosa y un colega, otra.

Julián: esa es una duda que me he planteado muchas veces, la de si ahora hay más violencia que antes entre la juventud o si es sólo una sensación que tenemos, si siempre ha sido igual.

En efecto, como bien dices, violencia ha habido simpre, lo que pasa es que quizás ahora se magnifica todo más con el desarrollo de los medios de comunicación. Eso es cierto.

Pero, por otra parte, yo he sido profesor de secundaria hace unos quince años (hace tiempo que ya no lo soy) y no veía un comportamiento generalizado de mala educación en las aulas. Y sin embargo, hay colegas que siguen ejerciendo y me dicen que ahora sí, que la cosa ha cambiado muy a peor.

Jovekovic dijo...

Completamente de acuerdo. No se ha adaptado la estructura familiar a la nueva realidad de la mujer trabajadora y se ha desmantelado la escuela como lugar de socialización, aun en su función primera de proporcionar recursos intelectuales.
No quiero hablar de culpables, ni iniciar uno de esos debates bizantinos sobre quién empezó este lío, pero desde luego señalo la concurrencia de diversas responsabilidades, institucionales y de la ciudadanía, en la progresiva falta de dedicación a la educación de nuevos ciudadanos, porque en realidad se trata de eso.
Saludos muy cordiales. Excelente post, que me hubiera gustado escribir a mí.

Julián dijo...

Eso es innegable, falta autoridad en las aulas, parece que si hoy día tenemos un profesor que es respetado, eso es porque es o bien el típico coleguita de los alumnos (que no debería ser), o bien un cabrón.

En realidad yo también creo que hoy día hay varias cosas que están peor que antes, o al menos que podían haberse adaptado mejor, como dices y dice Jovekovic en el comentario, lo único que apuntillaba era que igual es aventurado unir todos los hechos que relacionan juventud y problemas como si hablásemos del mismo problema. Y eso se hace mucho ahora, y bueno, siempre.

Julián dijo...

Y en concreto, el caso de Pozuelo de Alarcón... lo que me parece más vergonzoso no es lo de esos cuatro jóvenes que se propasaron, ni de esos polis que se propasaron con quien no había hecho nada (que sería la gran mayoría), sino que...

Fiestas. Se organiza un botellón. Y a las 2 d la mañana el alcalde pretende que lo dejen ya.. Eso también... vale que los chavales que se pasaron sean medio tontos, pero la acción estuvo mal montada desde el principio, por parte del alcalde.

Belén dijo...

ostras, Estil, no veas lo de acuerdo que estoy contigo...

Y la verdad es que los comentarios siempre aciertan, como lo del padre colega... mis padres han sabido guardar la línea y siempre se han comportado como mis padres, con el debido respeto.

Y es la sociedad la que tiene que dar el paso, y nopermitir que el alcohol entre en las vidas de unos adolescentes y se hagan con la situación de control, por muy pesados que sean los polis.

Besicos, hermoso

estilografic.blog dijo...

Jove: en efecto, supongo que buscar culpables a estas alturas es una pérdida de tiempo, pero lo cierto es que aquí hay un “lío”, y la educación de esos “nuevos ciudadanos” es responsabilidad de todos.

¿Que te hubiera gustado escribirlo a ti? Tú es que lo hubieras hecho poesía, jodío.

Julián: en efecto, a los profesores se les puede aplicar lo mismo que decía David de los padres: un profesor es una cosa y un colega, otra. Y también tienes razón en lo de que siempre se le echa la culpa de todo a la juventud, pero lo que está claro es que los máximos responsables de que salga un hijo mal educado suelen ser los padres (luego hay casos y casos, claro), y estos ya no suelen ser tan jovencitos.

Belén: además es que ese alcohol no debe caer en buenos estómagos, porque, insisto, a mi me podía dar por reír, pero no por ponerme violento.

Mil gracias a tod@s por vuestras interesantísimas observaciones.

Wen dijo...

Llego tarde ya para contribuir con algo que no se haya dicho ya.... sólo decir que estoy muy de acuerdo con casi todo lo que se ha dicho y con tu post :)
Besotes, me ha gustado mucho esta reflexión.

David dijo...

no me creo lo que usted no tenga ningun campeonato de levantamiento de cristal... Sr. Estilografic

Mariano Zurdo dijo...

Pues si Wen ha llegado tarde, yo he llegado ísimo, tardísimo.

Y como estoy básicamente con el argumento estilográfico y con los matices comentariles, no añado nada aparte de mi adhesión.

Y yo sí que pienso que hay más violencia. O es que me estoy haciendo carca y lo veo desde otra perspectiva.
Besitos/azos.

Irreverens dijo...

Pues yo llego aún más tarde pero no quería dejar de comentar.
Me parece un post muy sensato. Y además comparto tu visión del tema. Seguramente porque mis padres también fueron siempre un buen ejemplo a seguir. Nunca se peleaban delante de nosotros, nunca alzaron la voz, nunca insultaron, nunca soltaban tacos para herir ni insultar.
Además, es cierto que lo que acaba haciendo mella en la mente infantil es el patrón de conducta de los tutores, no lo que te mandan hacer.

Por otro lado, llevo tiempo pensando en que (desconozco los motivos) entre mi generación y la de mi hermano (que es 4 años mayor que yo) se produjo un paso hacia el libertinaje que ha marcado a todas las generaciones posteriores. De ahí que cada vez haya menos autoridad y menos personas capaces de ganársela.

Repito, desconozco los motivos. Pero estoy segura de que se produjo una brecha en la sociedad. Quizás como reacción a la tremenda censura franquista. No lo sé.

Lo que está claro es que a día de hoy la culpa se reparte entre todos y cada uno de nosotros. Pues todos somos modelos de conducta para nuestros hijos, sobrinos, primos, vecinos... No hay excusa posible para desentenderse del asunto.

Lo triste es ver hablar y actuar a la mayoría de los padres. A mí se me cae el alma a los pies. Y no porque crea que yo lo haría mejor. Sino porque los comparo con mis padres...

Un besote y disculpa el rollo.
:)

Elèna Casero dijo...

Estili.
Yo tengo dos hijas.Una de 27 y una de 22 y en ese sentido que mucha gente dice: "he tenido suerte con ellas"
Es decir hemos tenido suerte porque hemos estado pendientes de ellas, porque en mi casa, como en la tuya no se insulta, no se ponen los pies encima de la mesa, ni se levanta la voz cuando alguien quiere expresar una opinión.
Porque han tenido libertad pero con normas. Intentando que las dos recibieran una educación similar dentro de la desigualdad de la edad.
Que es muy complicado sí. Pero tienes toda la razón. Este modelo de sociedad se nos está rompiendo por todas las costuras y nadie quiere ponerle, no ya las puntadas, sino las hechuras.

Y yo no soy amiga de mis hijas, soy su madre y en ello va todo implicado y comprometido.
Y los niños no van al colegio a que te los eduquen, van a aprender a convivir en una sociedad, a aprender el respeto a sus compañeros, y a adquirir unos conocimientos que los harán, con toda probabiliad, más humanos.

También he escuchado muchos comentarios sobre el papel de la mujer. Es decir, algunas cosas de las que suceden, suceden porque nosotras trabajamos.
Señores, llevo trabajando desde los 18 años y mis hijas me las he cuidado yo. Y una guardería que me costaba un huevo.

En fin, que sé que siempre ha habido violencia y alcohol, pero, de verdad ¿tanto?

O es que no tienen nada por lo que luchar...

Besos. Este tema me duele

estilografic.blog dijo...

Wen: tu nunca llegas tarde, mujer. Aquí siempre se te espera.

David: Bah, un séptimo puesto como mucho.

Mariano Zurdo: lomismoqueawen. ¿Te estas haciendo carca...? Bueeeeeno, iba a hacer un chiste consistente en dar por eliminada la “r” de la mencionada palabreja, modificando de esa manera todo el significado de la frase en cuestión, añadiendo que sería entonces lógico y normal que lo vieras todo desde otra perspectiva y tal y tal y tal...., pero casi lo voy a dejar, que hacía mucho que no escribía un post serio de toda seriedad y no quisiera estropearlo.

Irre: lomismoqueawenymariano. Interesante lo que dices de esos cuatro años de diferencia Es muy posible que, en efecto, se produjera ahí más o menos un gran salto generacional hacia peor. Por cierto, qué bien te han sentado las vacaciones, ¿eh?

Elena: no podía explicarse mejor. En eso consiste, exactamente, lo de “tener suerte”, en dedicarse a ellas.

Gracias ora vez a tod@s.

Irreverens dijo...

Fantásticamente bien, sip.
:)

David dijo...

Libertinaje Irre??? a ver de que generación stamos hablando... porque... era muy complicado acabar en uno de los reservados de Studio54.... (bueeno valeee menos cuando era el viernes que venian las de los colegios de monjas!!!)

Irreverens dijo...

David, la generación del 71.
Y con lo de "libertinaje" me refiero ante todo a la pérdida de respeto a la autoridad bien entendida.

Yo noto una gran diferencia entre la generación de mi hermano, que nació en 1967 y la mía. Ellos todavía creen en que vale la pena seguir unas normas y usan el "usted" como forma respetuosa de dirigirse a alguien desconocido.
Mi generación no quiere usar el usted bajo ningún concepto porque dice que eso es de carcas o algo peor. Y a los policías y demás, no les tenemos demasiada simpatía, y mucho menos respeto.

O eso me parece a mí.

Wen dijo...

Pues yo sí que trato de usted a la gente que no conozco....Sobre todo si tienen una edad, y soy de los 80.

Irreverens dijo...

Wen, te lo digo siempre: tú eres una persona muy bien educada.
:)
Pero no representas a la mayoría, me temo.

Julián dijo...

La generación que ahora tiene los casi cuarenta años (no me refiero a ninguno de los que lean esto, Irre no pongas esa cara) es cierto que tuvo la PEOR TELEVISIÓN de la historia. Justo tras el franquismo, una época en la que dicen que en la tele sólo había tetas y mierda (con perdón de las tetas). Se perdió toda autoridad, y muchos de aquellos niños son lo que hoy saltan a la primera de cambio con lo de ''eh, que yo tengo derecho a esto o aquello, vete a la mierda''.

Aunque está claro que no se puede generalizar, nadie me negará que existe esa generación X.

Respecto al tema de la violencia, hoy más que ayer... no sé si lo veo muy claro. Yo, por ejemplo, he convivido con gente mucho más violenta a mis 15 años que la que ha convivido mi hermano al que le llevo ocho. Creo que ahora ya no hay gente tan chunga como antes, al menos en mi entorno, porque ya se ve por la tele que en otros sitios sí, y que en los colegios los chavales mandan.

Sin embargo son muchas veces pijos los que dan problemas, gente que habla de sus derechos como menor y se ampara en eso, y eso sí da miedo, y eso sí es algo más o menos nuevo. He conocido a chavales de mi generación que eran muy conflictivos (pero de los de verdad) y tiraron su vida por la borda de otra forma y en otros años (vaale.. no tan lejanos, sé que no soy muy viejo yo) y ahora están en la cárcel. Hoy mismo he recibido la noticia de que una colega de clase se ha pirado a la fuerza con el novio que se ha fugado de la cárcel, y me he tenido que enterar por la tele.

Buen día para pensar en todo esto.

estilografic.blog dijo...

Chic@s: disculpad que no siga con el debate, pero ando pilladísimo de tiempo. Veo que hay mucha tela que cortar y mucho de que hablar, más después de la propuesta de Espe, que abre un nuevo frente.

Julián: sigo dándole vueltas a lo del “antes” y el “ahora”. Ayer El País planteaba aquí ese mismo tema. Y lo de la tele de hoy y de ayer también es otro asunto a tratar...

A ver si puedo retomarlo... Si no, podéis seguir debatiendo ¿eh?, que es gratis (bueno, salvo lo que paguéis de conexión)

Irreverens dijo...

Muy interesante el artículo de El País, gracias.

Veo que hay cosas que coinciden con lo que hemos comentado aquí.
Pero como tú mismo dices, hay mucha tela que cortar.

Besos

vitruvia dijo...

¡Tarde, tarde! ¡Eso no es llegar tarde, Wenirremariano!¡Llegar tarde es lo que estoy haciendo yo, hombrepordios! Ya que se hace una cosa, hacerla bien.

Señor Estilográfic, permítame que le diga que tras leer este post me enorgullezco, una vez más, de encontrarme entre sus amigos blogosféricos.

Se le pueden dar mil vueltas al tema, pero a mi me da también que no hay más que una causa: EDUCACIÓN. Y en ella ya va implícita el respeto, el sentido común, el civismo.... Y yo me atrevería a introducir un nuevo punto de vista. Debido a este nuevo modelo de sodiedad, los jóvenes adquieren responsabilidades a edades más tardías, es decir, antes uno se casaba antes, tenía hijos antes... y no se podían permitir el lujo de irse de botellón. Bien, si juntamos en el botellón a esos jóvenes "maduros" con niños de trece y catorce -que no deberían estar ahí, pero están- el cóctel puede ser, y de hecho es, terrible, ya que estos últimos tienden a imitar comportamientos, con el añadido que les ofrece la osadía y la inconsciencia que les otorga esa edad tan complicada. Es decir, que basta un "mayor" con poca educación para que le sigan legiones de "menores" con el mismo nivel de educación. Total, que sí, que se cuela una y otra vez la palabrita mágica: EDUCACIÓN.

Wen dijo...

Bueno, qué? Actualizamos o no? XDD