jueves, febrero 26, 2009

Relatitos: (6) El marcapáginas

A la bella muchacha, que paseaba practicando el difícil arte de caminar y leer a un tiempo, se le cayó algo por el camino. El marcapáginas, pensé, se le ha caído el marcapáginas, y me agaché a recogerlo.

“Señorita, se le ha caído...”

Se trataba, el original marcapáginas, de un liviano pétalo de rosa, con lo cual, en el momento en que fui a echarle mano, aquello salió volado impulsado por el viento y yo me fui detrás, perdiéndole el paso a la impasible muchacha, que continuaba su camino en dirección contraria, vaya por Dios.

Una vez recuperado el caprichoso pétalo, volví la vista hacia la muchacha y percibí, mientras sus andares se confundían entre piernas que iban y venían, cómo volvía a caérsele algo de entre las hojas del libro, y empujado por la curiosidad traté de recuperarlo una vez más abriéndome paso entre el gentío, para descubrir, no sin asombro, que esta vez se trataba... de un nuevo pétalo de rosa.

Vaya, qué curioso, pensé, a ver si en vez de los marcapáginas lo que está perdiendo es su colección de pétalos. Debería tratar de advertirle, no vaya a ser que tengan su valor, su valor sentimental más que nada, imaginé.

Y allá que me fui, primero a la caza y captura del caprichoso segundo pétalo para tratar de conseguir después llegar hasta la joven, cada vez más alejada de mi presencia pero todavía al alcance al menos de mi campo de visión.

Y una vez cumplida la primera parte de la misión, me guardé el par de pétalos en el bolsillo con sumo cuidado de no dañar las coloridas hojas y eché a correr, sorteando a la ciudadanía y recibiendo más de una mirada de reproche entre quienes, inevitablemente, resultaban golpeados en mayor o menor medida..., perdón, perdón, perdón.

Llegando estaba ya a la altura de la despistada lectora cuando observé que no sólo se volvía a repetir la historia una vez más, sino que por el camino se había ido produciendo un verdadero reguero de pétalos de rosa al paso de la muchacha, que continuaba leyendo y leyendo como si todo aquello que estaba sucediendo a su alrededor, mis carreras, el vuelo de los pétalos, el enfado de los transeúntes, en fin, todo, no fuera en absoluto con ella.

Y cuando ya por fin alcancé a tocarle el hombro para advertirle a la buena muchacha de todo cuanto había estado sucediendo y completar aquella primera frase que el viento había interrumpido: “señorita, se le ha caído...”, la lectora se volvió hacia mí observándome con mirada triste y ojos apagados, dedicándome lo que no sé si fue un gesto de cansancio o una tan rugosa como tierna sonrisa.

Decidí entonces volver sobre mis propios pasos para recoger y guardar en mis bolsillos la mayor cantidad de pétalos posible y dejar que aquella dulce anciana continuara, imperturbable, su camino.

15 comentarios:

Irreverens dijo...

Ay, qué primaveral te ha quedado ¿no?

¿Será por aquello de "cumplir primaveras", que la señora iba perdiendo vida en forma de pétalo por el camino?
:)

A mí me lo ha hecho pensar...


Un besote, apañao.

Jovekovic dijo...

Me ha gustado mucho, pero mucho de verdad, no lo tomes como un elogio al uso. Me ha hecho pensar lo mismo que a la adorable señorita Irre.

Carlos Añejo dijo...

Llévate también las espinas, no seas egoísta.

Eres un romántico... un melancólico y romántico recogedor de primaveras.

marisa bop dijo...

En la línea de los tres anteriores comentarios te digo que me ha encantado. No se me ocurre nada más hermoso para ilustrar "de cómo se pasa la vida, tan callando".
Será que el domingo hay elecciones, será que el domingo es mi cumple,... el caso es que estoy muy sensible al tema.
Un beso y riégate., no se te caigan a ti también los pétalos.

Belén dijo...

Jo estil... cuando te pones así me odio, no llego a ese nivel ni aunque tome siete porros...:(

Y encima va y pienso que en la vida tienes que ir soltando pétalos de rosas, pero jamás cansarte de hacerlo, además...

Besicos.....

Estilografic.blog dijo...

Irre: si es que en cuantito te pones a pensar...

Jove: si es que cuando la adorable señorita Irre se pone a pensar... Sabes que los elegios, ya sean al uso o al desuso, si vienen de ti muy bienvenidos son.

Carlos: Ya lo decía bien claro Ana Torrija (ahora que llega la Semana Santa): "una rosa es una rosa".

Marisa: yo creo que es más por lo del cumple que por lo de las elecciones, me da en la nariz.

Los pétalos no sé, pero otras cositas sí que conviene ir vigilando que no se vayan cayendo, me da también en la nariz. Ah, y muchas felicidades.

Belén: me fumo yo siete porros y no sé lo que iba a ser de este blog, me vuelve a dar en la nariz.

Lo importante es que haya alguien que esté dispuesto a ir recogiéndolos. Los pétalos, digo.

Wen dijo...

No sabes las imágenes tan bonitas que me iban viniendo a la cabeza ayer mientras lo leía... Los pétalos revoloteando, la chica caminando en color con un pañuelito y levemente azotada por la brisa mientras camina entre la gente que toda va en el sentido opuesto y tú detrás corriendo, recogiendo pétalos y diciendo aquello de "señorita ":D
De verdad que la escena es una maravilla :)

David dijo...

Pero vamos a ver... esa srta. no se ha leído las ordenanzas municipales???
No se pueden ensuciar las (a)ceras!!!

Donde está la policía cuando uno la necesita!!!!

A mi la Legión!!! (evidentemente la Legión 501)

Mariano Zurdo dijo...

¿Y ahora que digo yo? Si digo que me ha encantado me repito como el ajo. Si digo que me parece una porquería de relato lo mismo un ejército de señoritas admiradoras del estilográfico me hacen tragar todos los pétalos...
A ver, deja que me lo piense... Casi, que me ha encantado.
Besitos/azos.

Estilografic.blog dijo...

Wen: vaya, y yo que pensaba que me habia quedado todo pelín cursi...

David: ¡así va el país, di que sí! Oye, los de la Legión 501, ¿tienen cabra o llevan a R2D2?

Mariano: me temo que el ejército de señoritas admiradoras del tal estilográfico no va a ser muy numeroso, no.

Elèna Casero dijo...

Pues yo sí que lo voy a decir: me ha gustado mucho, es romántico y tierno y amable y primaveral y en estos tiempos que corren ¿corren?
viene bien una dosis de ternura floral.

¡hala,!
Ana Torrija

Belén dijo...

Nadie recoge mis pétalos, querido...

Y yo soy una de las admiradoras tuyas, y aunque Mariano sigue estando en mis entretelas, creo que le haría tragarse los petalitos si se atreve a meterse contigo...

Besicos

Miguel González Aranda dijo...

Como siempre rompiendo los esquemas. Esta vez los petalos de rosa le han dado un buen toque poético.

Salud

Estilografic.blog dijo...

Ana Torrija, digo Elena Casero: no corren, sino que vuelan. Besos.

Belén: yo te recojo a ti lo que haga falta, queridísima.

Miguel: que al final es de lo que se trata, de romper esquemas. Un abrazo.

Irreverens dijo...

A estas alturas de la película andarás ya con un camión de pétalos, por lo menos.