miércoles, junio 06, 2007

Bienvenido al mundo imperfecto

Hoy parecía el día perfecto. Cojo el metro a su hora y no va ni lleno no vacío. Si va lleno, ya se sabe, te acaba sudando hasta el cóccix, que si no me equivoco viene a ser algo así como el proyecto del rabo que nunca nos creció (salvo excepciones), y si va vacío... si un metro va vacío en plena hora punta pueden estar sucediendo dos cosas: o que sea agosto o que se esté acercando el fin del mundo.

Los pasajeros ordenados en sus asientos de dos en dos, chica/chico, chica/chico, y los que viajan de pie lo hacen distribuidos a la perfección en los espacios diáfanos del vagón. La luz ilumina los rostros de los más bellos, y oscurece los defectos de los menos afortunados. Un cuadro de Vermeer parece aquello.

A mi lado, lo suficientemente lejos como para no sentirme agobiado y lo suficientemente cerca para no sentirme solo, una muchacha bien vestida. Es, junto conmigo, la única persona que parece viajar sin compañía. El tren llega a la estación, sube otra chica, hola qué tal le dice a la muchacha. Ya son dos. Otra estación, hola qué tal, ya son tres, otra estación, hola qué tal, ya son cuatro. Todas impecables, tan temprano, Parece que vinieran de la peluqueria y no de la cama. Conversan de manera ordenada. De marketing, hablan de marketing.

Se me ocurre estornudar y me miran extrañadas. “Perdón”, suelto apurado. Resulta que el jefe de la primera quiere que hagan una web, bueno, que hagan La Web, así, con artículo y mayúsculas. La perfección absoluta, a la pagina no se debe acceder desde Google, qué vulgaridad, la gente debe saberse la dirección y teclearla, por favor, adónde vamos a llegar. Eso sí, ni un duro, vosotras veréis cómo pero ni un duro. Faltaría más. En una empresa pequeña como la nuestra. Ah, y en las fotografía nada de negros o sudamericanos, todos bien blanquitos, con corbata y chaqueta, y monas, ellas muy monas. ¿Contenidos?, bueno, eso es lo de menos, ya se verá. Lo importante es que a esa gente les entre por los ojos. Marketing, queridas señoritas, eso se llama marketing.

Las chicas van abandonando el vagón estación a estación, exactamente en orden inverso al que llegaron. A mí todavía me faltan tres, que no había otro número más imperfecto.

Salgo a la calle. Hace fresco para ir sin chaqueta. Tropiezo por penúltima vez y veo gente normal y corriente - guapos, feos, gordos, flacos - que corren porque llegan tarde al trabajo, las obras, los atascos, rusos, españoles, dominicanos, chinos... Le compro el periódico al kiosquero cojo que, vaya por Dios, no tiene cambio, así que me tomo un pésimo café para romper en pedazos mi último billete de 50. Ya lo tengo, el gesto compungido de Zapatero en todas las portadas. En fin, mi vida, la tuya. Bienvenido al mundo imperfecto, amigo.

(foto: El País)

Estilografic.art

10 comentarios:

wen dijo...

Qué pedazo de Post estilografic....

vitruvia dijo...

Viva la imperfección.

Vuelo rasante dijo...

Pues viva la imperfección que sólo acaba de empezar.

Wilde dijo...

PLAS PLAS PLAS PLAS

Peorparaelsol dijo...

¡Bravo!

Mariano dijo...

Estilografic, si sigues así dejaré de leerte. Es que soy de natural envidiosillo...

Una mujer desesperada dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Una mujer desesperada dijo...

tío, pero tu eres un ARTISTA

Estilografic.art dijo...

Gracias por vuestros comentarios, que se nota que sois buenos amigos. Deses, a ti por partida doble.

Deftonia dijo...

Estilografic, estás sembrado :)
Y quién quiere perfección? Sería aburridísimo, jajaja