martes, noviembre 27, 2007

Secretos

Chhhhssss..... Hoy querría hablar de los secretos, así que le voy a pedir un mínimo de discreción al personal.

"Secretitos, secretitos, ya está Estilografic con secretitos. Pues como no me lo digas yo no te ajunto, nenaza, que eres una nenaza".

Que no, que no, que me refiero a Los Secretos. Olvidé las mayúsculas. Al grupo de música, que celebra sus treinta años de carrera con la edición de un dobe Cd y un doble DVD con todos sus éxitos, hombre, hay que ver cómo se pone el personal.

Yo, ya que estamos con lo de los secretitos, voy a confesar uno: a mi Los Secretos al principio me parecían pelín ñoños, la verdad. Sin embargo, según fue pasando en tiempo y fueron madurando, bueno, no sé si maduraron ellos o yo, o los dos, o ninguno, no sé, el caso es que me fueron gustando cada vez más hasta convertirse en uno de mis grupos favoritos.

El salto lo dieron, o lo di yo, cuando pusieron, o puse yo, el acento en las letras. Comencé entonces a fijarme en sus historias a veces desgarradoras, pero a veces también desbordantes de un dulce pesimismo contenido, si es que esto que acabo de escribir, “desbordantes de un dulce pesimismo contenido” quiere decir algo coherente, ¡válgame el Señor!

Afloraba en ellas la personalidad de Enrique Urquijo, un tipo de los que dejan huella, no sé si en lo personal, peor sin duda sí que en sus canciones. Pocos como él sabían en sus letras encajar las derrotas y reconocer las miserias, hasta el punto de confesar sentirse vulgar al bajarse de cada escenario (Ojos de gata).

Otro secretito: pocas canciones me han hecho llorar más fácilmente que aquella en la que un padre desperado busca consuelo y lo encuentra en uno de los lugares más bellos que no se pueda imaginar: en los brazos de una hija. (Agárrate a mí, María).

Enrique Urquijo escribió con su vida la letra de la más triste de sus canciones. Fue encontrado muerto en un portal del madrileño barrio de Malasaña una fría mañana de noviembre de 1999. Si su propia vida desbordaba, como sus canciones, un dulce pesimismo contenido, supongo que volverá a emocionarnos cuando menos lo esperemos. Pero ese es, hoy por hoy, el secreto mejor guardado.

14 comentarios:

La interrogación dijo...

A mi me sucede con los secretos que los tengo demasiado unidos a mi adolescencia. Cuántas veces habré gritado ¡Déjame! Y sin embargo si pienso en la música que más me gusta no pienso en ellos pero es oir una canción de Los Secretos y automáticamente esa especie de nostalgia, de sufrimiento, de lejana poesía, de personalidad sucia y desgarrada me come por dentro.
La verdad, siempre me gustaron y me gustarán.

Besos

Mariano Zurdo dijo...

He leído tu entrada el primero del mundo mundial, pero he esperado a que Inte escribiera el comentario para no tener que hacerlo yo, porque a mí me pasa exactamente lo mismo que a ella. Es lo que tiene ser coetáneos o contemporáneos o como se diga.
Para un melancólico patológico como yo, Los Secretos siempre estarán en mi memoria musical, aunque cada vez los escuche menos.

Estilografic.blog dijo...

Inte: es una extraña sensación que Enrique conseguía: ese dolor desgarrado que nos hace sufrir pero que en cierta manera nos gusta sentir, porque reconforta.

Mariano: tu lo que querías eera guardarte el secreto. Espero que hoy los escuches.

Javier Menéndez Llamazares dijo...

Estili, eso no es madurar: es ablandarse.
Me parece que ya te va haciendo falta un paseíto por el lado salvaje.

Belén dijo...

Tuve un novio de Granada al que le encantaban los secretos... Al principio me reía de él, hasta que escuche Ojos De Gata...

Ha sido un golpe bajo Esti....

Y no se escribir llorando...

Y Enrique Urquijo era de todo menos vulgar al bajarse de cada escenario...

Gracias

Desesperada dijo...

yo berreaba déjame de chavala, siempre había algún tipo al que dedicársela! con los años, esas cosas se curan, como el sarampión, je je je.

wen dijo...

Yo nunca he oído mucho los secretos la verdad. Lo que ponían en los bares o en la radio, aunque si que hay dos o tres canciones suyas que me gustan especialmente.
Teneis todos la misma edad o que? ?¿

Estilografic.blog dijo...

Javier: me apunto al paseo: Pero date prisa, que uno va teniendo ya una edad...

Belén: sin duda un gran tipo. Me refiero a Enrique. Y tu ex supongo que también, habiendo sido novio tuyo y encima “granaíno”.

Deses: mira que berrear de chavala.

Wen, todos tenemos la misma edad: la edad de la inocencia.

Alfman dijo...

Recuerdo el día en que murió Enrique Urquijo, abrazado al interior de un portal de la Calle Velarde, hundido para siempre en sus letras. Recordado en mi casa con ternura y con la tristeza en los ojos de alguien, que compartió con él muchas noches de un Madrid, testigo de que su vida había sido un cruel reflejo de sus canciones...

joé entre tú y el mariano está hoy el día de revolverle a uno el trastero de los recuerdos ¿os habeis puesto de acuerdo o qué?

abrazo

La interrogación dijo...

¿Somos todos de la misma edad?
Wen, tú seguro que no pero parecemos todos igual de chochos.
Alfman, tienes razón, qué melancólicos están estos dos muchachos hoy.

Clandestino dijo...

A mí hay una serie de cancines de Los Secretos que me tocan el corazón profundamente.
La escena de "Caótica Ana", donde canta Antonio Vega, "Agárrate a mí María", es la última vez que he llorado en un cine. De momento. Y a moco tendido eh, que yo cuando lloro lloro de verdad, como la española cuando besa.

Alfman dijo...

pa mi que, y me atengo a los perfiles, yo soy más de la edad de Wen, sólo que la chochería la tengo un poco precoz...

Viguetana dijo...

Chhssss... llego la última pero no se lo digas a nadie, eh.

vitruvia dijo...

A mi me gusta todo tipo de música, todo, pero dentro de ese todo hay canciones escogidas que son más favoritas que mis favoritas, y eso lo noto cuando suena una de ellas mientras voy en el coche y llego a mi destino antes de que acabe la canción, si no soy capaz de bajarme hasta que termina la canción, "esa" ya tiene un puesto en la gloria. Y de las primeras está sin duda ninguna Ojos de Gata.
Y yo sí que te contaré un secreto: me faltó un tris para poner este mismo video en mi blog este domingo pasado, jajajaja, será que te leí el pensamiento.